Creciendo Juntos

Programa de Accesibilidad Universal del Ayuntamiento de Piélagos

EL SUEÑO QUE CAMBIO MI VIDA

TITULO: EL SUEÑO QUE CAMBIO MI VIDA

AUTOR: ASPACE

PSEUDONIMO: LOS ESPORADICOS

Me desperté solo en una habitación extraña, no reconocía nada y estaba asustado. Empecé a mirar a mi alrededor: parecía que estaba en un hospital aunque no sabía el por qué.

Comencé a observar mi cuerpo y al inclinarme hacia delante, sentí un fuerte dolor de cabeza. De repente se abrió la puerta y entró mi madre; en ese momento le pregunté qué fue lo que me ocurrió y por qué estaba allí.

Me contó que recibió una llamada del hospital. Le relataron que un grupo de amigos me acercaron allí, al parecer  me habían dado una paliza a la salida de una discoteca y me propinaron un fuerte golpe en la cabeza por lo que perdí el conocimiento.

Yo seguía bastante nervioso sobre todo cuando me di cuenta que no podía mover la pierna derecha. Mi madre me calmó y me dijo que tendría que acudir a rehabilitación.

Esa palabra retumbó en mi cabeza durante las doce semanas que duró mi proceso de recuperación.

Durante unos segundos me quedé paralizado. Había algo que no tenía sentido y entonces me di cuenta. Yo no tenía amigos, estaba siempre en la soledad de mi casa, perdí el contacto con mi madre. Esa discoteca nunca existió… Estaba sumido en un bello sueño, en uno en el que la gente aún se preocupaba por mí.

Entendí que era por mi culpa. Desde mi accidente alejé a todo el mundo porque no aceptaba el no tener pierna. Pensaba que lo peor que me podía pasar era eso, pero aquel sueño fue revelador. Vivía en la sombra de la discapacidad y ahora quería disfrutar de la luz de todas mis capacidades.

Desde entonces soy feliz, un chico que da gracias por ayudar a que los demás aprendan a disfrutar de su vida.

LA AVESTRUZ CON TROMPA

TITULO: LA AVESTRUZ CON TROMPA

AUTOR: ASPACE

PSEUDONIMO: LOS BLISS

Érase  una vez, un avestruz que tenía algo que la diferenciaba de todas las demás, nació con el cuello rígido y debido a esto no podía realizar la mayoría de sus necesidades por sí misma. Todos los cuidadores del zoo donde vivía le ayudaban a comer, asearse o lo que necesitase.

Un día de mayo recibieron la visita de un grupo de niños del colegio del pueblo de al lado. Los niños preguntaron sorprendidos el por qué la avestruz no podía comer sola como el resto. El guía les explicó que padecía una  afectación que le impedía valerse por sí misma.

Entonces los niños interesados por la historia de la avestruz decidieron que en su clase de tecnología tenían que diseñar un instrumento  para facilitar a la avestruz que mejorase su autonomía en el zoo.

Tras mucho meditar llegaron a la conclusión de que la avestruz necesitaba una “trompa de elefante”.

Con el casco de la bici y el brazo de una lámpara de estudio de uno de los niños montaron la que para ellos iba a ser uno de los proyectos más divertidos de su vida.

Con la ayuda del profesor acoplaron el brazo de la lámpara al casco, lo que hacia la función de la trompa de un elefante.

Cuando fueron al zoo a probar la utilidad de su invento , se quedaron asombradas al comprobar que la avestruz podía hacer lo mismo que el resto gracias a su magnífico invento.

Como muestra de agradecimiento el zoo decidió celebrar una gran fiesta con todos los animales y alumnos del colegio.

LA DISCAPACIDAD NO ES UNA ENFERMEDAD

TITULO: LA DISCAPACIDAD NOE S UNA ENFERMEDAD

PSEUDONIMO: CORAZON

Cuando yo tenía 8 años un día me levanté para ir al colegio y ya no me encontraba muy bien: me dolía la cabeza y estaba muy cansada.

Llegué a casa,  se lo dije  a mi madre y me puso el termómetro, pero no tenía fiebre.

Me miró todo el cuerpo y no tenía más que unos granos por la barriga y los brazos, pero pensamos, pero pensamos que eran unas picaduras de mosquito.

Al día siguiente cuando me levanté estaba llena de granos. Los tenía por todos los sitios. Manos, cara, piernas, barriga…hasta en la cabeza. Además tenía unos picores que no sabía donde rascarme.

Me llevaron al médico y me dijo lo que nos imaginábamos: Era la varicela.

Me dieron una pomada para darme en los granos y lo peor de todo es que no podía salir de casa en unos días, pero tampoco podían venir a verme porque se lo podía contagiar a mis amigas. Vamos, que me aburrí mucho y estaba deseando estar mejor para poder salir a la calle y ver a mis amigos.

Todos hemos estado alguna vez discapacitados, todos en algún momento hemos necesitado o necesitaremos cuidados: cuando éramos bebés, cuando estamos enfermos y, sobre todo, cuando seamos ancianos.

Sin embargo hay discapacidades que no son como una enfermedad, sino que son consecuencia de un accidente o de la casualidad(de nacimiento): no tener brazos o piernas, no ver bien, nacer sordo,etc.

MI AMIGO VOLO

TITULO: MI AMIGO VOLO

PSEUDONIMO: QUEVEDO

 

Hace tres días estaba jugando al fútbol con mi amigo. Íbamos perdiendo y faltaban 5 minutos para que terminara el recreo, pero yo se la pasé,  él se aproximaba a la portería y justo en ese momento…¡zas!                                                                                            Dio tal traspié con el balón entre las piernas, que parecía que iba a volar. Cayó apoyando la mano de mala manera y haciéndose daño en los cuatro dedos de la mano derecha.

Después del recreo nos tocaba educación física y como a él le dolía la mano, yo le ayudé a tomar los apuntes que la profesora nos dictaba.

Por la tarde no fue al colegio y pregunté por él a una compañera que vive muy cerca de su casa:

- “¿Sabes que le ha pasado a mi amigo?”

Ella me contó lo que ya me temía:

-“He hablado con su madre y me ha dicho que le han llevado al médico. Es probable que  tenga una lesión importante en la mano, ya que cada vez le duele más”

Por la tarde teníamos clase de plástica y la profesora llamó a su madre para saber qué le habían dicho los médicos. En principio parece que en la radiografía no se apreciaba ninguna fractura.

Sin embargo al día siguiente vino a clase con la mano dolorida y los dedos hinchados. Apenas podía escribir. Cuando volvió por la tarde le habían comunicado por teléfono a su madre, que mirando la radiografía con detalle en el ordenador, se apreciaba una fractura entre los dedos índice y corazón.

Al día siguiente vino con la mano vendada y los dedos inmovilizados.

Desde ese día en que mi amigo tiene la mano inmovilizada y no puede jugar al fútbol en el recreo, yo le propongo jugar al ajedrez, porque sé que le gusta mucho.

MI AMIGO

TITULO: MI AMIGO

PSEUDONIMO: CARPETA


Cuando yo tenía siete años conocí a un niño; cuando le conocí no sabía que discapacidad tenia, pero me daba igual. Recuerdo que cuando dábamos paseos por la acera de enfrente de su casa (por que no le dejaban irse mas lejos), yo siempre le decía que si me contaba una de sus historias, él siempre me las contaba y cada día una nueva. Lo hacía muy bien.

 

Un día me contó una historia de un esquimal. Se trataba de un niño que tenía un brazo más largo que el otro; todos los niños se reían de él.

Un día me dijo:

-¿Recuerdas la historia del esquimal? Pues yo soy ese niño”.

 

 Yo le pregunté:

-¿porque lo dices?

 

 Él me respondió que todos los niños se reían de él; yo le dije que no importa ni el físico ni la inteligencia, lo que importa es el corazón.

 

Cuando conocí a mi amigo saqué esta conclusión: Todos nosotros tenemos capacidades y discapacidades. Lo importante es saber superar las discapacidades. Aunque, claro, a nadie le gusta que le insulte. Él intentaba que cada vez le molestara menos.

 

A las personas que tienen alguna discapacidad más visible hay que tratarlas de forma natural para evitar que se sientan mal.

 

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